Hoja de Lenga

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Por Rodrigo de los Reyes Recabarren
 

“Hoja de Lenga” es un huemul (Hippocamelus bisulcus) macho, juvenil. Debe tener aproximadamente un año de edad, pues recién está en la etapa de la primera floración de sus astas; y así como nosotros cambiamos los dientes de leche, Hoja de Lenga ya perdió una de sus astas.

Es el único huemul en la Reserva Nacional Cerro Castillo que aún conserva una de sus astas. Los otros machos botaron las astas y ahora lucen orgullosos la nueva floración de astas cubiertas con felpa. Los machos adultos exhiben nuevas astas -las cambian una vez al año- que ya alcanzan los treinta centímetros de largo. Es parte de su ciclo biológico, que por cierto está alterado, como lo está la temperatura del planeta.

Hoja de Lenga vive en el hermoso bosque de Lenga (Nothofagus pumilio) que tenemos en el sur de Chile, especialmente en nuestra Patagonia. Es por eso su nombre pero también por su glotonería.

Hoja de Lenga se alimenta de las hojas de los árboles del bosque y también del sotobosque. Su alimentación consiste en tallos tiernos, corteza de árboles, brotes, el fruto del calafate, pasto, y algas que crecen a orillas de ríos y arroyos.  En las tardes, en este invierno que estuvo muy duro y se despidió para recibir a la primavera, cuando el sol se esconde y la luz dice adiós a los carpinteros y los zorros anuncian con su cuac cuac que están despertando de una larga siesta, Hoja de Lenga sale del bosque, camina lento y tímido, cruza la carretera austral, y se acerca a beber a un arroyo cercano. Su silueta se refleja en las cristalinas aguas.

Yo lo observo y me dejo ver. Me olfatea y me regala una mirada cauta con sus grandes ojos. ¡Cómo quisiera tener el lenguaje de los huemules!

Dejo la cámara a un lado y me siento en el musgo húmedo para que mi presencia no lo incomode. Hoja de Lenga no se va, pero mantiene una distancia mínima. Un protocolo de avistamiento biológico. Es un código o pacto tácito.

Hoja de Lenga establece límites, como la luna con las montañas. Oscurece y Hoja de Lenga sigue ramoneando. El arroyo canta mientras las primeras estrellas se bañan en sus heladas aguas.

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La importancia de defender los glaciares

Glaciar leones 2
Glaciar Leones.

 

Por Andrés Gillmore

 

Los glaciares son grandes masas de hielo que se forman cuando la nieve se acumula sin fundirse. La presión de la nieve al comprimirse, forman el hielo lechoso y el posterior azul que admiramos en días nublados, que con el tiempo va haciéndose transparente como el cristal. Para que existan los glaciares, son necesarias temperaturas promedios muy bajas para hacer que la nieve se acumule. Por eso en la actualidad están en riesgo de extinción por el calentamiento global. En las regiones polares los glaciares son llamados casquetes o inlandsis y en el resto del planeta los encontramos en la alta montaña, tal como los tenemos en Chile, ocupando una extensión treinta veces menor que la ocupada por los inlandsis o los casquetes en los círculos polares.

Los glaciares reflejan entre el 45 y el 85 % de la luz del sol que llega desde el espacio enfriando el planeta. Mientras más fresca es la nieve más refleja. El agua contrariamente al hielo, refleja solo el 8 % de la luz del sol. El equilibrio entre agua y hielo, desierto y bosques, provoca que la tierra refleje el 36 % de la luz del sol, permitiendo que la Tierra tenga las temperaturas que tenemos en la actualidad y cualquier desequilibrio en esa relación, hace que el planeta sea un lugar más frío o más cálido, por eso la importancia de los glaciares para preservar la armonía climática.

La supervivencia de los glaciares esta en riesgo y se ha transformado en preocupación a nivel planetario y como todo lo que puede extinguirse termina transformándose en destino turístico, de una intervención que muchas veces se hace sin protocolos y sin los correspondientes estudios de las capacidades de carga de la masa de hielo y se complica más el problema. El calentamiento global con su camino trazado por el extractivismo de las grandes transnacionales internacionales, ha contribuido con el aumento de las temperaturas medias del planeta, produciendo altas concentraciones de gas de efecto invernadero (CO2) por la quema de combustibles fósiles, calentando la superficie de la Tierra y las capas bajas de la atmósfera, produciendo enormes cantidades de radiación infrarroja que posteriormente es absorbida por el planeta, calentando la superficie terrestre y lógicamente derritiendo los mares y afectando la vida de los glaciares.

Uno de los efectos más negativos del cambio climático y del calentamiento global, es que con el tiempo producen la desaparición de hielo del casquete polar y de los cuerpos de hielo a nivel continental. A medida que la temperatura sube, se va perdiendo el equilibrio de los glaciares a tal punto, que aumenta la isoterma en la alta montaña, produciendo el retroceso de los glaciares y cambiando el clima.

En Chile no le hemos sabido darle la trascendencia que se merece este tema de importancia vital para el desarrollo y proyección de sustentabilidad del país y carecemos de una estrategia y de los debidos protocolos para defenderlos. El calentamiento global ha predeterminado que el nivel de los océanos este aumentando considerablemente por su derretimiento y la retroalimentación sostenida del calentamiento global y la pérdida de superficie reflectante de la Tierra, ha sido el causante de la elevación del nivel del mar en los mantos de hielo de Groenlandia, en la Antártida occidental y en los campos de hielo norte y sur en las regiones de Aysén y Magallanes en Chile, ocasionando el aumento de la temperatura media global entre 1 y 4°C, haciendo que el aumento del nivel del mar suba entre 4 a 6 metros en ciertas regiones del planeta.

Investigaciones realizadas por la Universidad de Harvard y la Snow and Ice Data Center (NSIDC) informaron que la pérdida de hielo se ha adelantado 30 años en las proyecciones realizadas en el año 2012 por ese mismo instituto, poniendo en riesgo al Ártico como nunca se pensó, que podría quedar libre de hielo en menos de 20 años a la fecha según los estudios realizados.

Tal como esta sucediendo con el Ártico, el deshielo de la Antártida ha sido más rápido de lo previsto, indicando que el cambio de la masa del hielo producirá el aumento de 1,4 metros en el nivel del mar, superior a los 0,59 metros proyectados en el año 2008, que en términos ecosistémicos proyecta, que si no se protegen los glaciares con políticas de Estado, la reducción del hielo creará una variabilidad importante en las cuencas hidrológicas, perdiéndose importantes reservas de agua dulce, vitales para el desarrollo humano y de la flora y fauna del planeta y como ya lo estamos viviendo un profundo cambio en el clima.

La alteración del balance hídrico de las cuencas interiores, es una alerta que en Chile no se ha considerado a pesar que somos un país con superávit de glaciares, de campos de hielos y que tenemos en nuestro territorio la segunda mayor reserva de agua dulce del planeta (Campos de Hielo norte en la región de Aysén) y al parecer para los gobiernos no es tema y menos para los candidatos a la Moneda.

En la medida que el agua de mar alcance zonas continentales al tomar contacto con los acuíferos, irá produciendo la desaparición de los suelos congelados (permafrost) presentes en regiones frías o periglaciares de áreas circumpolares de Canadá, Alaska, Rusia, norte de Europa y en nuestra querida y amada Patagonia chileno-argentina, provocando la inestabilidad de los suelo y grandes avalanchas en regiones montañosas por el derretimiento extremo del hielo. El glaciar O’higgins al sur de Aysén ha retrocedido cerca de 10 kilómetros en pocos años, demostrándonos la veracidad del tema y la urgencia de tomar medidas generales y protocolos de intervención que proyecten una política de evaluación, estudio y defensa.

Tener la oportunidad de visitar un glaciar esta al alcance de la mano de cualquiera que tenga ganas, salud y dispuesto a gastar algo de dinero. El turismo de hielo se ha estado haciendo cada día más masivo en Chile y mucha gente tiene la oportunidad de vivir esta experiencia de vida. Estar cerca de un glaciar, te hace tomar conciencia de la dependencia que tiene el planeta en estos ríos congelados, que constantemente están en tránsito hacia el mar, permitiendo armonía y balance.

Pasar unos días en las faldas de un glaciar, sintiendo sus palpitaciones y la vida que pasan por sus venas de agua dulce in-mineralizada es una gran experiencia de vida para cualquiera. Es una forma novedosa de vivir una realidad única, cambia tu actitud hacia ellos y hace comprender la importancia de su preservación, transformando al visitante en un defensor eterno de los glaciares.

Tuve la suerte de convivir por más de una década con el glaciar Leones en la frontera norte de campos de hielo norte del Parque Nacional Laguna San Rafael, dos veces más grande que el glaciar San Rafael. Entendí en esos años de convivencia, lo significativos que son para la armonía de los ecosistemas y el deber que tenemos de protegerlos, porque de muchas maneras dependemos de ellos para proyectar sustentablemente nuestro futuro y me hizo reconocer en la convivencia, que estas masas de hielo son un regulador natural del clima y que saber comprender sus estados de ánimo que no siempre acogedores como suelen ser en los meses de invierno, donde las calmas y los días cabot (cielo azul por las altas presiones invernales) hacen que nos regocijemos con su altivez blanca-azulada y su desafiadora presencia invita a defenderlos.

La famosa y insuperable sustentblablabilidad

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Por Peter Hartmann, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida 

 

Parece ser ya toda una mala costumbre el abusar, pervertir y vaciar de contenido conceptos o términos centrales de nuestro lenguaje. Así ocurre que a estas alturas cuando alguien, por ejemplo, se refiere a “patria o patriotismo”, “desarrollo”, “calidad de vida”, “recurso renovable”, “pueblo” y hasta con  “paz y amor”, depende de quien lo esté usando, como y para qué. Igualmente nos ha estado pasando con la sustentabilidad o sostenibilidad o desarrollo sustentable o sostenible, concepto en el cual hasta se está usando dos palabras diferentes para lo mismo  como para enredar más aun las cosas.

Según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU, Desarrollo Sustentable  “es aquel que satisface las necesidades de las generaciones futuras de suplir sus propias necesidades”. Y ahí ya comienzan los reparos, porque para la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, además, “el desarrollo de una sociedad no debe limitar las oportunidades de otras sociedades y cada generación debe dejar a las siguientes un mundo tan diverso y productivo como el que heredó”. Para remate, en la ley de Bases del Medio Ambiente de nuestro país, la definición  es, “el proceso de mejoramiento sostenido y equitativo de la calidad de vida de las personas, fundado en medidas apropiadas de conservación y protección del medio ambiente, de manera de no comprometer las expectativas de las generaciones futuras”.

Estas últimas semanas  usar el término sustentabilidad ha estado prácticamente de moda, para bien y para mal. Para bien, porque la verdad es que nos alegramos que como mundo, país y región al menos estemos dándole importancia a este concepto; por algo se comienza. Así veíamos como la Presidenta de la República justificó el rechazo al proyecto de la minera Dominga por razones de sustentabilidad  y luego ella  misma en el cierre del Congreso Mundial de Áreas Marinas Protegidas insistió en que “para contribuir de verdad a un desarrollo sustentable, debemos equilibrar objetivos de conservación biológica, investigación científica y desarrollo económico, en especial para quienes están muchas veces en la primera líneade los efectos del cambio climático”.

También en esos días, Coyhaique y Cerro Castillo fueron lugares escogidos para realizar la Conferencia Mundial del Consejo Global de Turismo Sustentable, GSTC  Aysén 2017, según sus organizadores, el encuentro de mayor categoría en torno a la sustentabilidad, lo cual de alguna forma es un reconocimiento y motivo de orgullo para la región. En forma paralela, dicen que para tranquilizar a los críticos del GSTC,  vimos cómo se realizaba un encuentro regional sobre turismo sustentable, organizado por SERNATUR.

Por otra parte, además, en la plaza pentagonal de Coyhaique hubo una feria sobre “desarrollo sustentable” organizada por la seremi de Medio Ambiente y en la cual destacó la publicitada presencia de la industria del salmón y leíamos al Diputado Sandoval referirse a la necesidad de generar programas que aseguren la sustentabilidad de la pesca artesanal.

En el intertanto se usaba la sustentabilidad tan discrecionalmente, por nuestra parte publicábamos antecedentes de lo que ocurre con las áreas marinas protegidas de nuestra región, denunciando su escasa protección y la existencia en ellas de decenas de centros salmoneros, muchos de ellos anaeróbicos y ambientalmente colapsados, con SRS y usando antibióticos, con piojos marinos y usando pesticidas y ubicadas  fuera de sus concesiones. O sea, toda una oda a la insustentabilidad.  A su vez, vimos críticas fundamentadas al GSTC cuestionando su sustentabilidad, tanto por la escasa inclusión regional, por instalarse en el casino, así como por su demás forma  insustentable de comportarse. Luego se sumó la crítica de autoridades y comunidad de Cerro Castillo al sentirse utilizados. Por nuestra parte, nos bastó leer que ese GSTC estaba orientado a la “industria del turismo” para entender que la región estaba siendo una buena escenografía para sus fines. Ese es del turismo que disfraza a los “indios” para sacarse la foto. Y en cuanto al evento paralelo al cual no fuimos invitados y tampoco la única agrupación de turismo sustentable de la región, aquella de Cochrane. Vale recordar que CODESA –CODEFF Aisén fuimos los iniciadores del turismo comunitario sustentable de la región, en lugares hoy tan turísticamente famosos como Cerro Castillo y Tortel,  lo cual por cierto desde la institucionalidad  y corporatividad respectiva difícil que se nos reconozca. Y en cuanto a la pesca ¿Qué tanto contribuye a su sustentabilidad la famosa “ley Longueira” y política contingente?

Entonces, parece que en lo sucesivo en nuestro país centrado en las apariencias y declaraciones rimbombantes, habrá que hacerle la prueba de la coherencia a cuando se utilicen  definiciones, que al menos para nosotros no son como para ser  abusadas. De hecho, ya desde Alumysa y luego HidroAysén, vemos con asombro como hasta los proyectos más terroríficos se las dan de sustentables. O más bien de sustentblabables.

Chile Chico y un futuro mejor

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Chile Chico

 

Por Danka Ivanoff Wellmann, investigadora regional

 

Chile Chico es uno de los pueblos más antiguos de la XI Región de Aysen,. Sus primeros habitantes llegaron a la zona en el año 1905 en la búsqueda de tierras “ orejanas” para ocupar. Los primeros en llegar son Manuel Jara,y Pedro Maldonado, luego al corto tiempo le siguen Juan Felix Avilés y Juan de la Cruz Avilés. Estos primeros colonos avisan a sus parientes y pronto llegan don Cantalicio Jara y su hijastro Santiago Fica , más tarde le seguirían Pedro Burgos, Rosario Sepúlveda , Miguel Araneda , Juan de Dios Jiménez y otros. Se establecen repartiéndose las tierras en forma armónica y según sus capitales. El valle que hoy ocupa el pueblo le corresponde a Manuel Jara. En el año 1914 logran, después de un largo periplo hecho por Belarmino Burgos, que el Estado de Chile, a través de la Oficina de Tierras y Colonización de Punta Arenas, le otorgue el permiso de ocupación. Trabajan en forma mancomunada y logran aumentar el capital inicial, capital obtenido en años de trabajo en distintos lugares de la Patagonia Argentina.

En 1917 se enteran de que el Gobierno de Chile sacaba a remate estas tierras a petición de un grupo de empresarios magallanicos, entre ellos Julio Vicuña Subercaseaux. Comisionan a un amigo para que en su nombre solicite igualdad de oportunidades para acceder al remate. Nada resulta. A fines de marzo de 1918, llega a la zona Carlos von FlacK, quien había obtenido las tierras en el remate efectuado en Diciembre de 1917. Lo acompañaba un grupo de carabineros del Ejército, quienes notifican a los pobladores que deben desalojar las tierras a la brevedad y que sus animales serán tasados y pagados en Puerto Montt.

Se encontraba en la zona don Antolín Silva Ormeño, quien en un encendido discurso convence a los hombres de no entregar sus tierras y de presentar resistencia. Los colonos se organizan y cuando vuelve von Flack y un numerosos grupo de uniformados son repelidos con energía por los habitantes de la zona. Mientras tanto, en el Parlamento, el diputado por Valdivia don Nolasco Cárdenas, defiende a los colonos con toda su energía y acusa a ministros y funcionarios de negociados ilícitos. Uno de los colonos, don Belarmino Burgos, evadiendo a las tropas de carabineros sale de la zona y logra viajar a Buenos Aires en donde se entrevista con el entonces Presidente de Argentina don Hipólito Irigoyen, quien lo escucha y lo atiende. Irigoyen da a conocer a su colega de Chile lo que le cuenta Burgos y además da a conocer los informes del jefe de la tropas argentinas, que en un número de 200 hombres habían venido a apoyar a los carabineros atendiendo una petición del gobierno de Chile. El Capitán a cargo de esas tropas se da cuenta de que en realidad los pobladores solo reclamaban el legítimo derecho de vivir en su Patria y que el supuesto dueño solo perseguía el lucro para él y sus socios.

Vencidos los carabineros se retiran y los pobladores continúan sus trabajos habituales. En 1928 llegan los tres primeros funcionarios públicos y allí comienza a gestarse el nacimiento de este pueblo. Don Manuel Jara dona un pedazo de su campo para hacer una villa, se traza el pueblo, trabajo que realiza don Santiago Ericksen, y entre todos construyen una escuela y una casa para la profesora. El 21 de Mayo de 1929 se funda Chile Chico, recibiendo este nombre por ser un pedazo chico de Chile, ubicado a espaldas de la cordillera de Los Andes. Poco a poco el pueblo recibe nuevos habitantes, se comienza la construcción de casas, se instalan comerciantes, llegan embarcaciones a navegar en el lago, lo que permite colonizar toda la zona del interior del Lago Buenos Aires. Pasan los años y el pequeño pueblo se expande.

En la década del cuarenta se instalan las faenas mineras de Puerto Cristal, en la ribera norte del lago, lo que es un incentivo para el desarrollo del pueblo de Chile Chico, en ese entonces principal puerto del litoral lacustre. La economía se basa principalmente en la ganadería, en menor escala en la agricultura y en el comercio. Se crean numerosas instituciones que van en ayuda de la comunidad y Chile Chico es conocido en la región por su clima benigno, su excelente agricultura y por su desarrollo social y cultural. En 1959 se crea el Departamento de Chile Chico, lo que trae nuevos servicios públicos y una mejor calidad de vida. Se construyen en la década del 50 el Banco Estado, el Hospital, se instala el cine Ducal ( en lo que es hoy EMASA). Existen en esa época tres muelles y un gran movimiento lacustre con el acarreo del mineral que producen las minas de Cristal, Sánchez y Guadal. En la década del 70 se origina una etapa de decadencia económica, etapa que dura un largo periodo de tiempo. Los ganaderos ven con desesperanza que no tienen mercado para sus productos y los agricultores no pueden, por lo caro de los fletes, competir con productos de la zona central. Mientras tanto las faenas mineras entran en un proceso de quiebra y de cierre. En 1974 comienza a navegar la barcaza El Pilchero, construida en Puerto I. Ibáñez.

La década del 80 es una etapa de mucha desesperanza en la comunidad. Se retiran servicios públicos como Aduanas, Sermena y otros. Se reduce el número de funcionarios en muchas reparticiones públicas y eso incide en el comercio, llevando a muchos comerciantes a la quiebra. En 1990 se instala, luego de años de lucha, una pasarela sobre el Río Jeinimeni, lo que permite a Chile Chico salir del aislamiento y avizorar un nuevo despertar. Luego se abre el camino Paso Las Llaves, que significó el anexar a Chile Chico, vía terrestre al resto del territorio nacional.

En 1991, hace erupción el volcán Hudson y perjudica enormemente a la población, principalmente a agricultores y ganaderos, quienes perdieron prácticamente todo su capital. Una vez más Chile Chico debe renacer. En esa época comenzaba a instalarse la faena minera de explotación del oro y surgía una esperanza. La compañía CDE Fachinal centraba toda su energía en la instalación y explotación de un importante yacimiento de oro y plata. Sin embargo, el precio del metal bajo ostensiblemente en los mercados internacionales y la empresa paraliza sus labores. Hacia fines de la década vende sus activos a Minera Cerro Bayo, la que en la actualizad realiza un trabajo de prospección y explotación del mineral, dando a la localidad de Chile Chico una nueva posibilidad de surgir. Junto con ello se ha iniciado una plantación masiva de cerezas, lo que permitirá a futuro tener un mercado asegurado en Europa y buscarle un nuevo destino a Chile Chico. Por otra parte, con la apertura de la carretera austral, Chile Chico puede pensar en potenciar sus atractivos turísticos y con ello buscar otra vía de ingresos que permita a sus habitantes soñar con un mejor futuro.

Chile Chico, a lo largo de su historia ha tenido que luchar con mucha fuerza por subsistir. El ejemplo de aquello colonos, que fueron capaces de enfrentarse con el propio Estado, para así tener el mejor derecho de afincarse en esta tierra, debe ser un espejo en el cual los actuales habitantes deben reflejarse y sacar el ejemplo, que la unión y la voluntad de surgir son las mejores herramientas para luchar por un futuro mejor.

El cruce político de intereses creados ante Dominga y Cuervo

Nacimiento Cuervo II En la isla estarian los muros de la represa de 60 m unidas x pretil
El río Cuervo nace a 474 metros de altura en el lago Meullín, el que a su vez recibe las aguas del gran lago Yulton y en un recorrido de 18 kilómetros cae por un valle estrecho hasta desembocar en el fiordo de Aysén a unos 25 kilómetros al oeste de Puerto Aysén (Foto Peter Hartmann)

 

Por Andrés Gillmore

Si hace un año atrás me hubiesen dicho que en nuestro querido y amado Chile, se bajaron dos proyectos de desarrollo altamente contaminantes y invasivos para las comunidades y para la flora y fauna y en menos de una semana no lo hubiese creído; pero ocurrió con el proyecto Central Cuervo de Energía Austral en la región de Aysén, donde sus dueños (Xstrata-Suiza) informaron al gobierno que desistieron de la intención y de Dominga: proyecto minero-portuario de la empresa chilena Andes Iron en la región de Coquimbo, habría pensado que tomar decisiones de ese calibre por los mismos empresarios (Central Cuervo) y por el Consejo de Ministros (Dominga) que se necesitaban un par de años más de maduración política y social y que las viejas huestes generacionales que dominan la toma de decisiones pasasen a mejor vida. Menos, si ambos proyectos están inmiscuidos intereses de la poderosa familia Walker, del ex Pdte Piñera y de su gran amigo Carlos Délano.

Pero sucedió y esta vez quiero ver el vaso medio lleno y ser positivo ante la perspectiva que esta ideología de compensación crea y en la cual quiero creer, que se esta empezando a gestar una nueva conciencia en materia ambiental, asumiendo que la ecología y la ética del hacer, representan la mejor estrategia que puede proyectar un país como Chile, entendiendo que la protección del medio ambiente es un bien de desarrollo social con encauce ético y no como ha ocurrido en el último tiempo, transformado en una herramienta de enriquecimiento de las grandes empresas transnacionales extranjeras y que la sustentabilidad puede ser más importante que el negociado.

Las grandes decisiones en materia de desarrollo y así lo demuestran las grandes economías mundiales de los países miembros de la OCDE, por mucho que a los empresarios chilensis y sus socios extranjeros les moleste reconocer, especialmente cuando sus intereses no son valorados como ellos quisieran, son esencialmente decisiones políticas más que técnicas, porque representan la esencia de la estrategia de desarrollo y la visión que se quiere implantar como sustento y la proyección que le quieren dar los gobiernos a sus administraciones.

Es indudable que la protección del medio ambiente es una variable que debe estar acompañada en las decisiones políticas del presente futuro y tal como sucedió durante la dictadura militar, donde políticamente se tomo la decisión, que se reforestará el centro sur del país con Pinos y Eucaliptus, por ser sumamente rentable su explotación y se dejó de lado totalmente la parte técnica; que decía, que hacer ese tipo de desarrollo era un atentado en contra del medio ambiente y en contra de la comunidades.

Para un país como Chile con todas las ventajas comparativas que poseemos en cuanto a geografía, calidad escénica, riqueza natural, tamaño y población, entender la importancia del fundamento ambiental es básico para la proyección de lo que somos y queremos ser y que las decisiones en estas materias deben ser políticas y no técnicas y llevarlo a la práctica con seriedad y profesionalismo para planificar y hacer sustentable lo que viene, objetivando y proyectando bajo puntos de mira sustentables, como son las Energías Renovables y el cuidado del Medio Ambiente, haciendo que las decisiones se tomen de acuerdo con  valores éticos y de conciencia social, como parte de la impronta para enfrentar el presente-futuro del país.

Tuve la suerte de haber sido parte de un grupo de personas en la región de Aysén, que tuvimos la descabellada audacia para esos años, de enfrentar los intrincados intereses de los gobiernos, políticos y las transnacionales desde la década de los años 90 a la fecha,  con la  impertinencia de defender el medio ambiente cuando a nadie le interesaba y hacer ver que por sobre todas las cosas es un bien de desarrollo social y que era más que necesario enfrentar las intransigentes y dictatoriales poderes que las transnacionales tenían en los territorios y un deber y no una opción hacerles frente, cuando quieren intervenir las regiones con proyectos tan destructivos y diversos, como producir aluminio, construir represas y poner jaulas salmoneras en las aguas dulces de la cuenca del lago General Carrera y del río Baker.

En esos años, nos aferramos a la posibilidad de marcar una diferencia sustancial en temas ambientales, desde un Aysén que en ese entonces era desconocido y poco valorado y no lo que es hoy, el jardín delantero de un país con vista al pacífico que todos quieren conocer, que de una manera u otra posiciono el tema y influenció el cambio de paradigma. Con la retrospectiva del paso de los años y haciendo raya para la suma, bajo todo punto de vista ha sido enriquecedor por decir a lo menos, haber tomado la oportunidad de salir de la comodidad de los intereses personales, que muchas veces inmovilizan las acciones y lo interesante que ha sido entrar en batalla por los ideales ambientales de Aysén. En un pasado donde no eran bien visto debatir estos temas y cuando enfrentar estos intereses era sinónimo de inadaptado……….

Ser testigo presencial que autoridades que antes eran poco confiables en materia ambiental, por diversos motivos han empezado a decidir con sentido común y tomando conciencia de las repercusiones de las decisiones que toman y se atreven a ir en contra de intereses creados que generan muchos proyectos y lo que proponen políticamente por medio del lobby para lograr sus objetivos. En el caso de la Minera Dominga, lo que dijo el entre líneas el Consejo de Ministros al no aprobar la intención: fue que no le creian a la empresa lo que se haría para mitigar el daño ambiental que producirían. Por mucho que juraran y rejuraran no eran creíbles bajo ningún punto de vista. Entendiéndose, que cuando el daño ambiental es tan brutal como el que desarrollaría Dominga, no existía tecnología y financiamiento que tuviera la capacidad de mitigar el daño.

El punto arriba mencionado termina transformadose en un punto de inflexión que debe tomarse en cuenta como paradigma de importancia vital en las futuras evaluaciones ambientales que vendrán. Entendiéndose que muchos proyectos por rentables que sean, por muchos empleos que puedan generar, riqueza que puedan distribuir y las millonarias inversiones que dejaran, muchas veces no son viables por los daños irreversibles que producen en la proyección ambiental y social del todo regional y nacional.

En el caso de Central Cuervo fue precisamente todo lo contrario y en esto la variable es paradigmática y muy bienvenida también. Energía Austral dueña del proyecto se retiro de la intención, porque entendió que era lo mejor que podía hacer para salvaguardar sus intereses y su imagen empresarial, que el riesgo de perder prestigio era muy grande ante la nueva perspectiva pública en temas ambientales, que bajo los nuevos parámetros nada podía ser ocultado como en el pasado. Qué fue lo que los llevó a tomar la decisión. La empresa siempre supo que la intención era una aberración de la ingeniería, que nunca debió haberse proyectado el emplazamiento en una falla geológica de la magnitud de la Liquiñe Ofqui.

El proyecto solo llegó a instancias finales y logró superar las evaluaciones ambientales, gracias al lobby realizado por el gobierno de Piñera y posteriormente el de Michelle Bachelet y por haber manipulado la información del estudio ambiental que presentó para sustentar el proyecto; que pretendia intervenir y represar los ríos Cuervo y Blanco, en una falla geológica a 500 metros sobre el nivel del mar inmediatamente arriba de la ciudad de Puerto Aysén, poniendo en peligro a la ciudadanía, con la posibilidad cierta que cualquier día de estos, un terremoto o la erupción de algunos de los volcanes circundantes de superficie o subterráneos entrará en actividad. Lo más preocupante que todo fue certificado por el Servicio de Evaluación Ambiental de Aysén, auspiciado por dos gobiernos y contó con la venia de la Ilustrísima Municipalidad de Puerto Aysén y de Sernageomin, para sellar la intención que según las autoridades cumplía con los requisitos para desarrollarse.

Ministerio de Medio Ambiente deja de lado Huemules de Aysén

Huemules de Julio 2

 

 

Por Andrés Gillmore

 

La primera vez que tuve la suerte de toparme con un Huemul corría el año 1986 y fue en el sector de Los Torreones en la cuenca del Baker al sur de Aysén, en los altos del predio El Manzano, a unos 45 Km al norte de la localidad de Cochrane. Esa fría mañana de junio buscaba mi caballo, que durante la noche había roto el atador y hacía de las suyas. A media mañana todavía lo buscaba para seguir a mi destino al lago Cochrane a dos jornadas. Tenia claro que ese día estaba perdido y resigne mi ansiedad para no desesperarme y como dice el dicho, “quien se apura en patagonia pierde el tiempo”.

Pare a tomar agua en un arroyo en el medio de una montaña (bosque) de lengas muy tupido. El día estaba nublado pero sin perspectiva de lluvia con un sol tenue y estaba helado. El silencio que reinaba solo era distendido por el ruido incesante de un pájaro carpintero que martillaba sin parar una lenga en busca de un gusano de la madera. En ese momento fumaba sentado en un tronco de lenga quemado por los grandes incendios que habían azotado el sector en los tiempos de la colonización, analizando el rumbo que habría podido tomar el caballo; de pronto sentí unas pisadas muy leves cerca del arroyo y para mi sorpresa divisé a unos diez metros a mi derecha un Huemul que se acercaba cautelosamente al arroyo. Seguro que me había visto, pero como andaba sin perro demostró no tenerme recelo alguno.

Bebió tranquilo y pausadamente hasta saciar su sed por unos buenos instantes, al terminar aun con las manos en el arroyo y con una pose muy altiva, me miró intensamente y directamente para cerciorarse de mi presencia, juntamos las miradas de lo que me pareció una eternidad, estupefacto y petrificado sin querer moverme por la emoción de ver un Huemul en estado salvaje y en su territorio por primera vez. Era un ejemplar hermoso, grande, musculoso, bien proporcionado, de grandes cornamentas. Cuando el Huemul considero que tenia suficiente de miradas intensas y furtivas, dio la vuelta y en un par de saltos se perdió en la tupida montaña de lenga. Fue una experiencia que me llenó el alma de energías positivas y lo tome como un encuentro de buen augurio, de un recuerdo que guardo conmigo atesoradamente y para siempre.

Posteriormente tuve muchos encuentros con Huemules por la vida que llevaba en esos años criando ganado al sur de Aysén, que me obligaban a recorrer parajes australes en un territorio que en esos años todavía era indómito y salvaje. Se podría decir que me fui acostumbrando a toparme con ellos de vez en cuando en mis recorridos y pase a tener conciencia de su existencia. Nunca han dejado de asombrarme y siempre me he considerado un hombre de suerte por haber tenido la oportunidad de haber convivido con ellos en forma tan espontánea y natural como en esos años.

Los Huemules siempre han sido parte de los parajes australes. En el pasado existían muchos de ellos de norte a sur de cordillera a mar donde se criaron por generaciones, en un hábitat que le son muy propios y por lo que se, rara vez se mezclan entre los diferentes clanes o que cambiaban de territorio, que para una mirada experta es reconocible su origen territorial, dada su constitución física y su pelaje. Siempre jugo en contra de la sobrevivencia de la especie y de una característica que perdura hasta el día de hoy, la falta de temor por el ser humano. En el pasado fueron cazados indiscriminadamente principalmente como trofeo y por la piel de sus crías, que fueron apetecidas por su calidad, considerando que eso sucedió especialmente durante la colonización; en tiempos en que la caza de animales salvajes se realizo muchas veces para surtirse de carne y sobrevivir los largos y duros inviernos de esos años.

En la actualidad en Aysén no quedan más de 140 ejemplares y desde hace unos años se ha tomado conciencia de la importancia de protegerlo. La mayoría de los huemules de Aysén habitan en la Reserva Nacional Cerro Castillo, situada a pocos km de Coyhaique hacia el sur y próxima a transformarse en Parque Nacional y otro contingente esta en la Reserva El Tamango, a dos KM de la localidad de la localidad de Cochrane y ambas están bajo la administración de Conaf. Existen ejemplares libres que circulan en los sectores altos del lago General Carrera, en las inmediaciones del río Baker y en Villa O’higgins existe una corporación del grupo Luksic que creó una reserva

Lamentablemente los Huemules de la Reserva Cerro Castillo en los últimos años han pasado momentos complicados. Desde hace unos diez años a la fecha, se empezó a constatar ataques perpetrados por perros asilvestrados, que entran a la reserva y los dejan malheridos al pretender cazarlos y se han comido a algunos. La reserva al no tener el cierre perimetral en condiciones, entran animales domésticos como vacunos y lanares a pastorear y por medio de las heces que dejan, les han transmitido enfermedades ante las cuales no tienen defensas y muchos han muerto agónicamente. Durante un tiempo, hubo una gran cantidad de atropellamientos en la carretera que atraviesa la Reserva Cerro Castillo por la falta de cuidado de los conductores. La buena noticia es que se ha tomado conciencia del tema.

Conaf que esta a cargo de la protección de los Huemules, no cuenta con los recursos mínimamente suficientes para hacer una labor como corresponde y siempre se esta al debe. Según mi parecer, existe poca inteligencia emocional para relacionarse con ellos y las autoridades no tienen los incentivos para hacer un trabajo como corresponde y es indudable que muchas autoridades que podrían marcar la diferencia, son legos en la materia y son avasallados por la intrincada administración pública y sus políticas centralistas y por el lobby de las corporaciones privadas que los manipulan hacia sus intereses.

Los ciudadanos de Aysén han tomado conciencia y en vista de la necesidad se organizaron y conformaron “La Agrupación Cultural de Protección al Huemul de la Patagonia”, para realizar acciones para la protección de la especie, promover y difundir actividades culturales que permitan su preservación y desarrollar investigaciones de su forma de vida y que en caso de ser necesario, llevar acciones penales, civiles y administrativas en caso de abandono de deberes, negligencia, maltrato, daño, lesión o muerte de Huemules, bajo el principio de la participación ciudadana y de la transparencia pública.

El Ministerio del Medio Ambiente liderado por Marcelo Mena, anunció precisamente en la celebración del día del Huemul el 7 de agosto, la excelente noticia, que se dará inicio a un proyecto con fondos internacionales (de dos millones de dólares) que permitirán trabajar por la valoración de especies y de los ecosistemas que estén críticamente amenazados en paisajes productivos de frontera, en las regiones de Arica y Parinacota y Biobío y proteger especies que están en peligro de extinción como el Huemul, Zorro de Darwin, el árbol Keule y el picaflor de Arica y a su vez gestionar desarrollos productivos en los territorios mencionados.

Lamentablemente una vez más damos cuenta de la falta de inteligencia emocional de las autoridades y que el lobby de las corporaciones privadas da muestras de su gran efectividad y constatamos inexplicablemente que se dejó fuera del proyecto a los Huemules de Aysén, que nada tocarán de los dos millones de dólares. Los fondos destinados a la preservación del Huemul, serán entregados exclusivamente a las corporaciones privadas de Huilo Huilo y Nevados de Chillán, que cuentan con algunos ejemplares.

Es extraño por decir a lo menos, que Aysén no esten en la lista de los beneficiados, a sabiendas del Ministerio de Medio Ambiente, que con un mínimo de esos recursos, se podría construir un Centro de tratamiento y Rescate que tanta falta le hace a una región donde se concentran gran porcentaje de los huemules de Chile.

El estándar ético es una necesidad de sobrevivencia para las regiones

Walker

 

Por Andrés Gillmore

 

Proteger, defender y gobernar las regiones sustentablemente con ética y probidad, es un proceso complejo de alto impacto y riesgoso, porque abarca aspectos de la existencia social, cultural y biológica de las regiones, que querámoslo o no, cuestionan la legitimidad del “Estado de derecho que seudamente ejerce el Estado”, donde el sistema legal ha sido creado para perpetuar un modelo injusto y desigual, exacerbando desigualdades, acelerando la destrucción del medio ambiente y el formato social, por una representación en el Congreso que ha carecido de un estándar ético apropiado y representativo.

Estamos viviendo vientos de cambio en la forma en que queremos desarrollarnos desde el mundo regional. El centralismo con que se ha estado decidiendo el futuro de las regiones, se hace inaceptable ante los nuevos estándares. Las regiones deben proyectarse de acuerdo y en relación directa con sus ventajas comparativas y sus capacidades de carga, en armonía con el medio social, ambiental y cultural.

Para las regiones es bienvenido el estándar ético que sin querer queriendo salio del entuerto Demócrata Cristiano, sazonado por la pugna entre Carolina Goic y el diputado Rincón, que puso de manifiesto en forma práctica, lo que desde regiones hace tiempo se viene exigiendo a los partidos políticos, sobre la importancia de exigir estándar ético en la nominación de los candidatos al Congreso.

Las regiones han sufrido por la falta de probidad de muchos de sus congresistas una vez elegidos y posesionados en el Congreso, que quieranlo o no, siempre terminan relacionados con los intereses de las grandes empresas, sellando el destino de las regiones, de muchas decisiones y de leyes vitales para su desarrollo, que destruyen los intereses ciudadanos y terminan desperfilando los movimientos ciudadanos, como ocurrió en Aysén. Donde los intereses demócrata-cristianos asociados con industriales pesqueros, intervinieron el Movimiento Social. Tanto fue así, que el entonces vocero Iván Fuentes, terminó defendiendo intereses DC representados por el senador Patricio Walker en Aysén (caso FIPES).

El Neo-capitalismo como modelo económico necesita evolucionar y salir del inmovilismo. Los países desarrollados entendieron, que cuando las grandes empresas usan el lobby en el mundo político para garantizar sus intereses, otros inexorablemente se empobrecen. Esto no quiere decir que la discusión tiene que reducirse a si queremos más o menos Estado. La idea es, que discutamos en forma seria y responsable que tipo de estado queremos y que debe fiscalizarse a las grandes empresas con estándares éticos y probos de última generación. Sin el reconocimiento de esa realidad, es imposible que un país como Chile, que vive exclusivamente de la explotación de los recursos naturales, de la especulación financiera y del consumo de sus habitantes, pueda proyectarse sustentablemente.

Las incertidumbres sociales de los modelos macros y micro del mundo regional, han favorecido la aparición de nuevas formas de localismo, aislacionismo y fundamentalismo social y cultural, por la desesperación que las comunidades sienten ante la intervención del mundo corporativo. Las comunidades regionales han estado trabajando para mejorar la participación ciudadana en los procesos de redefinición de sus identidades. Pero no basta con declarar que se es de un determinado origen étnico, social o cultural, que se es agricultor, ganadero, pescador, emprendedor turístico, o que está inscrito en determinado partido político para ser representante de algo. La búsqueda de la identidad regional involucra combinaciones procedentes de la misma cultura de los territorios, que en el pasado fueron traspapelados por la falta de ética y probidad de muchos de los representantes en el Congreso y de los diferentes gobiernos regionales.

La demanda por justicia social y ambiental se ha transformado en una exigencia perentoria por parte de las comunidades regionales, ante las profundas desigualdades que ha producido el olvido de la sustentabilidad como fundamento. Haciendo impresentable que con un simple cambio en el sistema jurídico producto del lobby de las grandes empresas, se termine legitimando la sobreexplotación de los recursos naturales, la destrucción de los equilibrios territoriales y del contrato social establecido en la misma constitución.

La autonomía, la solidaridad, la autosuficiencia, la diversificación productiva y el manejo sustentable de los recursos naturales, deben ser tratados y proyectados con ética y probidad, valorandolos dentro de las ventajas comparativas que cada territorio posee y ser capaces de responder con una visión propia, apropiada y consistente, asegurando el bienestar regional para todos y no solo para algunos.

Forjar desarrollos autónomos con probidad y autogestión, debe ser el objetivo que deben establecer las regiones para superar la discriminación, la marginación y los esfuerzos sistemáticos de las grandes corporaciones por relegar a las comunidades a los rincones más oscuros de sus propios territorios. Los movimientos regionalistas, deben proyectarse en un modelo de desarrollo que considere la armonía, el balance y la sustentabilidad como forma de integración cultural-social-productiva.

El estándar ético es una necesidad de sobrevivencia en regiones

Walker
 

Proteger, defender y gobernar las regiones sustentablemente con ética y probidad, es un proceso complejo de alto impacto y riesgoso, porque abarca aspectos de la existencia social, cultural y biológica de las regiones, que querámoslo o no, cuestionan la legitimidad del “Estado de derecho que seudamente ejerce el Estado”, donde el sistema legal ha sido creado para perpetuar un modelo injusto y desigual, exacerbando desigualdades, acelerando la destrucción del medio ambiente y el formato social, por una representación en el Congreso que ha carecido de un estándar ético apropiado y representativo.

Estamos viviendo vientos de cambio en la forma en que queremos desarrollarnos desde el mundo regional. El centralismo con que se ha estado decidiendo el futuro de las regiones, se hace inaceptable ante los nuevos estándares. Las regiones deben proyectarse de acuerdo y en relación directa con sus ventajas comparativas y sus capacidades de carga, en armonía con el medio social, ambiental y cultural.


Las regiones han sufrido por la falta de probidad de muchos de sus congresistas una vez elegidos y posesionados en el Congreso, que quieranlo o no, siempre terminan relacionados con los intereses de las grandes empresas.

Para las regiones es bienvenido el estándar ético que sin querer queriendo salio del entuerto Demócrata Cristiano, sazonado por la pugna entre Carolina Goic y el diputado Rincón, que puso de manifiesto en forma práctica, lo que desde regiones hace tiempo se viene exigiendo a los partidos políticos, sobre la importancia de exigir estándar ético en la nominación de los candidatos al Congreso.

Las regiones han sufrido por la falta de probidad de muchos de sus congresistas una vez elegidos y posesionados en el Congreso, que quieranlo o no, siempre terminan relacionados con los intereses de las grandes empresas, sellando el destino de las regiones, de muchas decisiones y de leyes vitales para su desarrollo, que destruyen los intereses ciudadanos y terminan desperfilando los movimientos ciudadanos, como ocurrió en Aysén. Donde los intereses demócrata-cristianos asociados con industriales pesqueros, intervinieron el Movimiento Social. Tanto fue así, que el entonces vocero Iván Fuentes, terminó defendiendo intereses DC representados por el senador Patricio Walker en Aysén (caso FIPES).

El Neo-capitalismo como modelo económico necesita evolucionar y salir del inmovilismo. Los países desarrollados entendieron, que cuando las grandes empresas usan el lobby en el mundo político para garantizar sus intereses, otros inexorablemente se empobrecen. Esto no quiere decir que la discusión tiene que reducirse a si queremos más o menos Estado. La idea es, que discutamos en forma seria y responsable que tipo de estado queremos y que debe fiscalizarse a las grandes empresas con estándares éticos y probos de última generación. Sin el reconocimiento de esa realidad, es imposible que un país como Chile, que vive exclusivamente de la explotación de los recursos naturales, de la especulación financiera y del consumo de sus habitantes, pueda proyectarse sustentablemente.

Las incertidumbres sociales de los modelos macros y micro del mundo regional, han favorecido la aparición de nuevas formas de localismo, aislacionismo y fundamentalismo social y cultural, por la desesperación que las comunidades sienten ante la intervención del mundo corporativo. Las comunidades regionales han estado trabajando para mejorar la participación ciudadana en los procesos de redefinición de sus identidades. Pero no basta con declarar que se es de un determinado origen étnico, social o cultural, que se es agricultor, ganadero, pescador, emprendedor turístico, o que está inscrito en determinado partido político para ser representante de algo. La búsqueda de la identidad regional involucra combinaciones procedentes de la misma cultura de los territorios, que en el pasado fueron traspapelados por la falta de ética y probidad de muchos de los representantes en el Congreso y de los diferentes gobiernos regionales.

La demanda por justicia social y ambiental se ha transformado en una exigencia perentoria por parte de las comunidades regionales, ante las profundas desigualdades que ha producido el olvido de la sustentabilidad como fundamento. Haciendo impresentable que con un simple cambio en el sistema jurídico producto del lobby de las grandes empresas, se termine legitimando la sobreexplotación de los recursos naturales, la destrucción de los equilibrios territoriales y del contrato social establecido en la misma constitución.

La autonomía, la solidaridad, la autosuficiencia, la diversificación productiva y el manejo sustentable de los recursos naturales, deben ser tratados y proyectados con ética y probidad, valorandolos dentro de las ventajas comparativas que cada territorio posee y ser capaces de responder con una visión propia, apropiada y consistente, asegurando el bienestar regional para todos y no solo para algunos.

Forjar desarrollos autónomos con probidad y autogestión, debe ser el objetivo que deben establecer las regiones para superar la discriminación, la marginación y los esfuerzos sistemáticos de las grandes corporaciones por relegar a las comunidades a los rincones más oscuros de sus propios territorios. Los movimientos regionalistas, deben proyectarse en un modelo de desarrollo que considere la armonía, el balance y la sustentabilidad como forma de integración cultural-social-productiva.

Aysén podría entregar la oportunidad que Chile cuente con su primer “Geoparque”

 

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Lago General Carrera y Isla Macias

 

Los atractivos turísticos de la región de Aysén son sin duda una de las postales chilenas más reconocidas a nivel mundial. Desde Puerto Raúl Marín Balmaceda, en el norte de la región, hasta Villa O’Higgins en el sur, el turismo se ha transformado en una de las principales actividades productivas para ayseninas y ayseninos.

En una labor mancomunada entre el Estado de Chile y diferentes organizaciones privadas, se ha trabajado en potenciar las diferentes aristas que comprenden a la actividad turística de la región de Aysén. En el caso de la Seremi de Minería y del Gobierno Regional, entre otros aspectos, los esfuerzos han estado centrados, por medio del programa de “Gestión de Patrimonio Geológico”, en la creación de “geositios” de alto interés, tanto para la generación de turismo científico, como también masivo.

Repartidos en 35 países, la Unesco reconoce 127 “Geoparques”, esto con el fin de aumentar la conciencia de la geodiversidad y promover las mejores prácticas de protección, educación y turismo en estas zonas. Uruguay y Brasil son los únicos países en Sudamérica que tienen geoparques, siendo Araripe (Brasil) el más paradigmático.

Natalia Pino, seremi de Minería, se refirió a la importancia que tiene el programa de “Gestión de Patrimonio Geológico”, destacando la potencialidad turística y científica que pueden tener los diferentes geositios identificados en la región de Aysén.

“Para el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y para el Gobierno Regional es de suma importancia el programa de GeoPatrimonio, puesto que va en directa relación con el cuidado de los atractivos turísticos. Mediante el Programa de Geo Conservación, desde la Seremi de Minería, junto a un trabajo intersectorial con Corfo, Sernatur, organizaciones privadas, entre otros, estamos velando por el correcto cuidado de GeoSitios de alto interés, tanto a nivel científico, como en turismo. Tal es el caso de Capillas de Mármol o La Piedra Clavada en Chile Chico”, afirmó la autoridad del ramo.

Paulo Quezada, del programa de “Gestión de Patrimonio Geológico” de la Seremi de Minería de Aysén, entregó sólo algunos de los ejemplos de geositios que tienen una gran potencialidad de, en un futuro, convertirse en Geoparques.

“Unos de los principales atractivos turísticos de la región, y que se consideran como geositios, son Capillas de Mármol, Cerro Castillo, el Monte San Lorenzo, Campos de Hielo, el Lago General Carrera, el Istmo de Ofqui, Queulat, los fósiles en Guadal, la Piedra Clavada, Cerro La Virgen, las Dunas de Raúl Marín Balmaceda, el Complejo Volcánico Valle Nuevo Claro y el Fiordo de Puyuhuapi con sus manifestaciones termales asociadas”, graficó el profesional de la Seremi de Minería.

Con ayuda de memoristas de Geología, el equipo del Programa de Patrimonio Geológico de la Seremi de Minería ha logrado identificar atractivos geositios en diferentes puntos de la región. David Valenzuela, memorista de Geología de la Universidad de Chile, aportó en esta tarea identificando distintas zonas en el sector oriental del Lago General Carrera. Valenzuela destaca dos lugares que ya tienen un considerable valor patrimonial y turístico en el sector.

“Uno de estos es el Cerro Lápiz. El interés de éste, primero, está en que es muy bonito estéticamente. Está formado por columnas pentagonales principalmente. Además, científicamente es muy interesante, porque en todas estas columnas se pueden apreciar minerales que provienen desde el manto de la tierra. Y el otro geositio es el conocido como Cerro Apidame o Cerro Colorado, el que queda a 10 Km del Parque Jeinimeni, está formado por columnas geométricas de 200 metros de alto casi continuas”, expresó Valenzuela.

Es de esperar que, en el futuro, gracias al esfuerzo de las alianzas entre el Gobierno de Chile y organizaciones privadas, la región de Aysén sume un nuevo geoparque a los más de 120 reconocidos por Unesco en el mundo. De esta forma también, sumar a Chile a la lista de 35 países que poseen este tipo de parques en todo el mundo.

Recuperada la conectividad con instalación de puente mecano

El Seremi de Obras Públicas, Marcio Villouta Alvarado, informó que este martes 8 de agosto se restableció la conectividad vial en la Ruta 7 Norte, con la instalación de un puente mecano en reemplazo del puente Ventisquero que se vio afectado por su caída -por causas que se investigan- y que se encontraba ubicado a 21 kilómetros al sur de Puyuhuapi. 

Con estas gestiones, el Ministerio de Obras Públicas a través de la Cuadrilla de Puentes de la Dirección Regional de Vialidad adelantó el plazo de entrega de la nueva estructura. La conectividad en la Ruta 7 Norte hasta este martes se mantenía a través de tres embarcaciones. Hoy a estas gestiones se suma la instalación de un puente mecano con capacidad de peso máximo de 40 toneladas y con un ancho máximo de 3 metros.

Al respecto, el Seremi del MOP destacó “como gobierno estamos muy conformes con el trabajo que hemos efectuado diversos sectores con el fin de que este 8 de agosto estemos dando cumplimiento a nuestros compromisos con la comunidad con la habilitación de la conectividad terrestre en la Ruta 7 Norte. Nuestra cuadrilla de Puentes y equipos de la Dirección Regional de Vialidad trabajaron en forma permanente y contra el tiempo en el armado y posterior instalación del puente mecano que reemplaza al puente Ventisquero, normalizando el tránsito en la Ruta 7 Norte con un día de anticipación al plazo que habíamos entregado. Nosotros vamos a continuar efectuando la investigación que señale las causas de la caída del puente Ventisquero y a sus responsables, así como también en forma paralela ya estamos avanzando en el análisis del diseño del puente definitivo que se estima instalar a largo plazo en este sector”.

Embarcaciones continúan operando en la ruta 7 norte

Marcio Villouta además informó que el “Gobierno mantiene las embarcaciones en la Ruta 7 Norte. A partir de este 8 de agosto, los transbordos de las naves Don Gabriel y Moraleda continuarán realizándose y la Barcaza Curaco de Vélez -que se sumó para enfrentar la contingencia mientras se instalaba el puente mecano- terminó sus labores”.

La autoridad del MOP agregó que “las embarcaciones don Gabriel y Moraleda cambian su track de navegación y a partir de este 8 de agosto vuelven a realizar operaciones entre los embarcaderos Las Termas y Las Pulgas acortando el tiempo de viaje del usuario/a. Los horarios de transbordo desde serán desde las 08:00 am y hasta las 20:00 hrs. considerando como última hora de zarpe las 19 horas. Se recomienda  por razones de prevención y seguridad para los usuarios y usuarias de las naves, que se mantengan atentos y atentas a las instrucciones que se entreguen en los embarcaderos y en las embarcaciones”.